365 estando presente. Día 1​9

Ayer me reencontré con el blanco y negro.

Hubo una época en la que fue obsesión pura. Después, lo asocié a momentos grises y lo d​eje. 

Ayer abrí fotos antiguas. Y ahí estaba.
Intacto. Atemporal.​ 
Recordándome que la luz no necesita color para brillar.

Creo que ha llegado el momento de volver a jugar.
Sin miedo. Sin nostalgia.​ Solo mirada.

Porque hay historias que se cuentan mejor cuando el tiempo no distrae.









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