Hola. Soy Electro Pedri. Cachorro oficial, nerviosito profesional y maestro en dormir hecho croqueta.
Adoro los domingos. La humana no salta de la cama como los días de trabajo. No. Los domingos se despierta despacito… y eso significa una cosa muy seria: desayuno largo. Y en todo desayuno largo… siempre cae algo. Yo controlo.
Luego nos vamos al campo. La hierba está mojada, fría, llena de charcos… a Super Gavi le da igual, pero a mí me encanta porque yo soy eléctrico de serie. Siempre voy con el motor caliente. El frío me hace sentir modo turbo activado.
Eso sí. Los primeros veinte minutos del paseo son supervivencia pura.
Super Gavi me da mamporros, me muerde las orejas, me persigue como si yo fuera el premio mayor.
La humana:
—¡Gavi, deja a tu hermano!
Spoiler: no lo deja.
Pero luego se calma… y entonces empieza el verdadero plan: ir a dar la paliza amistosa a otros perros del camino. Socialización canina nivel experto.
La tarde es mi momento favorito del universo. Sofá. Mantita. Netflix de fondo.
Yo ya he conquistado mi posición estratégica: entre las piernas de la humana. Me hago una bolita perfecta, cierro ojitos… y en ese instante soy el lobito más feliz del mundo mundial.
Solo hay una cosa que no entiendo.
Humanos…
¿por qué no todos los días son domingo?








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