365 días estando presente. Día 5




Queridos Reyes Magos:

Otro año más os escribo un poco tarde… pero espero que aún a tiempo.
Como siempre, gracias. Gracias por un año mayúsculo, de esos que se escriben en mayúsculas y se recuerdan sin esfuerzo. Un año en el que he dado pasos gigantes en todas las facetas de mi vida, en el que se han cumplido deseos  que ni siquiera supe formular.

Este año he tenido la suerte de conocer a gente maravillosa y, sobre todo, de poder trabajar con ella. Personas que confiaron en mí y pusieron en mis manos algo tan importante como la imagen de su negocio. No solo agradezco esa confianza, agradezco la oportunidad de aprender de cada una de ellas. Ha sido un año enorme de aprendizajes, de los que te colocan mejor por dentro.

También he tenido el valor de volver a abrir puertas que creía cerradas, para poder cerrarlas bien esta vez. Definitivamente. Y con ello he empezado a encontrar la paz que me faltaba. He aprendido a entenderme mejor y, lo más importante, a quererme más.

A este 2026 le pido seguir aprendiendo, seguir creciendo y tener toda la energía del mundo para afrontar los retos que vengan. Poder pensar con calma, controlar impulsos y, sobre todo, mucha salud para todas las personas que quiero.
Y ya, como extra —si os sobra un poco de magia— que la gente no se olvide de razonar.

Os dejo leche y galletas, como siempre.
Gavi y Pedri os recibirán encantados… aunque no os garantizo que a Pedri no le dé un microinfarto y se esconda debajo de la cama. Gavi no os juzga, es que él mira así.

Buen viaje, gracias por el esfuerzo y por seguir apareciendo incluso cuando llego tarde.

Un abrazo grande.



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